
Reportaje especial @felipevillamil_ Coach wellness & advisor
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Con una sonrisa tranquila y la seguridad de quien ha recorrido varios mundos, Franz Serrano Evers celebra un nuevo capítulo en su historia como emprendedor. Publicista, administrador de empresas y recordado por haber sido el primer Míster Colombia en 1996, hoy es el CEO y propietario de Rezet Milano, la marca de alta cosmética que nació en plena pandemia y que ahora inaugura su primer espacio-tienda en Madrid en calle de Prim 4: un punto donde diseño, ciencia y bienestar se encuentran.
El nuevo espacio de Rezet Milano en la capital española no es solo un local comercial; es la materialización de una visión que Franz fue construyendo entre la disciplina heredada de su padre el General Rosso José Serrano y la precisión alemana de su madre. El lugar combina asesoría con especialistas, productos desarrollados en laboratorios italianos de primer nivel y una atmósfera cuidada al detalle —justo como a él le gusta— para que cada persona pueda experimentar la marca desde la cercanía.
Democratizar la alta cosmética
Todo empezó en Italia, cuando Franz entendió que las grandes marcas del futuro serían aquellas capaces de adaptarse antes que el resto. “El lujo no debía ser inalcanzable”, explica en su entrevista oficial. Su apuesta fue democratizar la alta cosmética sin sacrificar excelencia: productos con formulación clínica, procesos limpios y precios justos. Esa coherencia se convirtió en la firma de Rezet 360, la línea matriz que hoy se expande bajo el universo Rezet Milano.
Lo que diferencia a su marca en un mercado saturado es su filosofía: no venden promesas, entregan resultados reales. “La belleza no se impone, se despierta”, dice Franz, y esa frase resume el ADN emocional, científico y humano de la compañía.
El proyecto, que ya cuenta con presencia en grandes almacenes italianos y continúa expandiéndose en Europa, encuentra en esta nueva tienda un punto de encuentro entre diseño, tecnología y experiencia sensorial. Allí los clientes no solo adquieren productos: entienden la marca, la sienten, la prueban.
Ética de trabajo
Para Franz Serrano Evers, abrir este espacio significa cerrar un círculo y abrir otro. De modelo a empresario, de Colombia a Italia, de soñador a ejecutor disciplinado, su historia es un ejemplo cercano para los jóvenes colombianos que quieren emprender: visión global, identidad local y una ética de trabajo inquebrantable.
“Los sueños se transforman cuando se ejecutan”, dice Franz. Y este nuevo hogar para Rezet Milano es una prueba tangible de ello.
¿Qué papel jugó su identidad como colombiano en la creación o expansión de la marca?
Ser colombiano me dio la ventaja de ver el mundo con resiliencia, creatividad y sentido humano. Italia me ofreció la excelencia técnica; Colombia, la pasión por crear desde el alma. Esa combinación definió el espíritu de REZET 360: el rigor europeo con la calidez y el instinto latino. También influyó mi formación familiar. Crecí en un hogar donde la disciplina, el respeto y la constancia eran valores fundamentales. Esa mentalidad, heredada de mi padre —un líder con visión y honor— y de mi madre alemana —modelo de estructura y orden—, se refleja en cada decisión empresarial que tomo hoy.
¿Cuál fue el principal reto que enfrentó al lanzar una marca que combina lujo y accesibilidad?
El desafío fue romper el paradigma de que el lujo debía ser inalcanzable. REZET 360 redefinió el concepto: lujo es excelencia y coherencia, no precio. Al producir en Italia con los mismos laboratorios que trabajan para casas históricas de alta cosmética, pero optimizando toda la estructura operativa, logramos ofrecer resultados de máximo nivel a precios justos. Esa ecuación—eficiencia, transparencia y ciencia— se convirtió en nuestra ventaja competitiva.
¿Qué diferencia a REZET 360 de otras marcas internacionales del mercado de belleza?
Nuestra diferencia está en el ADN. No somos una marca de marketing, somos una marca de propósito. REZET 360 integra ciencia, emoción y filosofía en cada fórmula. No prometemos milagros: ofrecemos resultados medibles, respaldados por activos clínicamente comprobados y una comunicación honesta. Además, nos mueve un principio simple pero poderoso: la belleza no se impone, se despierta.
REZET 360 se caracteriza por ofrecer productos espectaculares a precios accesibles. ¿Cómo logran mantener esa relación calidad-precio sin comprometer la excelencia?
Con control total. Diseñamos, producimos y distribuimos bajo un modelo 360°. No dependemos de terceros que encarezcan el proceso. Cada euro va a donde debe ir: en ingredientes, innovación y experiencia del cliente. El resultado es una marca con alma de lujo y mente industrialmente eficiente, capaz de competir con las grandes sin copiar su modelo.
¿Cuál considera que es la clave para emprender con éxito en el mundo de la belleza, especialmente desde Latinoamérica?
La clave es tener una visión global con identidad local. No se puede competir copiando; hay que construir desde la autenticidad. En Latinoamérica hay talento desbordante, pero muchas veces falta estructura. Hay que profesionalizar los sueños, planificar, invertir en ciencia y pensar internacionalmente desde el día uno.
¿Qué consejo le daría a los jóvenes colombianos que sueñan con crear una marca reconocida internacionalmente?
Que entiendan que el éxito no llega por inspiración, sino por ejecución. Que se rodeen de mentes distintas, que no teman equivocarse y que trabajen con una ética de hierro. Los sueños se hacen realidad cuando se estructuran con disciplina, estrategia y visión. Soñar es gratis; ejecutar cuesta, pero transforma.
Qué errores comunes deben evitar quienes quieren iniciar un negocio en cosmética o cuidado personal?
El error más frecuente es confundir marca con producto. El producto es solo el vehículo; la marca es el alma. También se falla al intentar seguir tendencias. En cosmética, quien copia muere rápido. El mercado premia la autenticidad y la constancia, no la improvisación.
¿Qué tendencia cree que marcará el futuro de la belleza en los próximos años?
La autenticidad radical. Las personas ya no buscan verse perfectas, sino sentirse reales. El futuro será de las marcas que combinen ciencia, sostenibilidad y propósito. La belleza del futuro no será cosmética: será conciencia. Y si algo aprendí de mis padres, es que la verdadera belleza —como el liderazgo— se construye con disciplina, integridad y propósito. En REZET 360 esa es nuestra esencia.
