
En agosto de 2026, termina el gobierno del presidente Gustavo Petro y es pertinente valorar cómo van los objetivos propuestos por la Cancillería, en relación con los compromisos asumidos y los derechos de la diáspora. Analizar esto requiere ver lo que propuso el gobierno en este campo, en el plan de Desarrollo 2022 – 2026, denominado “Colombia Potencia Mundial de la Vida” y contrastar objetivos logrados, objetivos conseguidos a medias y objetivos que faltan por conseguir. A continuación, analizaremos estas cuestiones.
1. Objetivos conseguidos por la Cancillería
La creación del viceministerio de migraciones: Es el objetivo principal conseguido porque la creación del Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional en Colombia, a través del Decreto 1081 de 2025, representa un avance importante para el país, enfocándose en la atención y protección de más de 6 millones de colombianos en el exterior.
Sus funciones incluyen gestionar programas de participación de la diáspora en diversas áreas y fortalecer los servicios consulares, así como promover el desarrollo del talento colombiano en el exterior. Hay que esperar como se hace la implementación del mismo
2. Objetivos conseguidos a medias
Proyección internacional en paz, cambio climático y lucha antidrogas: En el documento de diseño estratégico de la Cancillería 2023 -2026, se reconoce que el plan de desarrollo representa una estrategia activa de política exterior, con una proyección plural al mundo, potenciando las capacidades del país para influir en los debates y en la toma de decisiones de los temas trascendentales de la agenda internacional.
En este sentido el Plan del Gobierno del cambio define una política exterior que busca de manera decidida la integración con socios estratégicos de Colombia en campos tan vitales como transición energética, sostenibilidad ambiental, respuesta a los desafíos del cambio climático, la paz y una nueva visión frente al problema mundial de las drogas.
El problema es que la estrategia para alcanzar este objetivo ha sido equivocada, porque el gobierno no asumió la realidad: Reconocer que por más fuerte que se levante la voz del país en escenarios internacionales su voz individual no tiene la incidencia que tiene potencias mundiales. Se requiere vía diplomacia y consenso con otros países hacer las reclamaciones pertinentes con una actitud más persuasiva.
En conclusión, el reto de la Cancillería en los meses que falta es realizar las actuaciones pertinentes para cumplir con sus compromisos y
los derechos de la diáspora
Desafortunadamente, fue el presidente quien asumió en espacios presenciales y virtuales, una línea confrontativa criticando el papel negativo de otros países acerca de la paz, cambio climático y la lucha contra las drogas. En respuesta a estas críticas, el gobierno de Estados unidos descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas culpando al presidente de no hacer lo suficiente.
El conflicto siguió cuando el mandatario colombiano no sólo hizo críticas en la reunión de la ONU, sino que salió del recinto y en una plaza contigua y con megáfono en mano pidió al ejército de Estados Unidos que no hiciera caso al presidente Donald Trump, en guerras como la de Israel, sino que sigan los derechos humanos.
Esto desencadenó sanciones por Estados Unidos a Gustavo Petro, su esposa, su hijo Nicolas Petro y el ministro del interior Armando Benedetti en la lista negra de antinarcóticos, conocida como lista Clinton. Estas sanciones incluyen el bloqueo de sus activos y propiedades en Estados unidos y la prohibición de realizar transacciones con ellos. Por otro lado, El presidente de Estados Unidos ha promovido bombardeos a lanchas supuestamente con drogas en el Caribe y Pacifico.
La creación de la mesa nacional de migraciones: tuvo mala difusión, participación y no se incluyó en la página de inscripción dentro de los enfoques diferenciales a las personas con discapacidad.
El programa Colombia nos Une sigue con grandes inconsistencias: El concurso para multiplicador del programa, no fue transparente, no se publicaron las puntuaciones. Se promueven mesas de trabajo, pero no se hace acompañamiento técnico para el trabajo en equipo y resolución de conflictos por lo que surgen problemas relacionales y terminan acabándose las mismas.
3. Objetivos no conseguidos
Problemas de cumplimiento del objetivo de enfoque de desarrollo humano: en el documento plan estratégico institucional se enuncia: “Una política migratoria desde una aproximación humana, con énfasis en la protección de los colombianos y colombianas en el exterior y en la gestión del fenómeno migratorio global en aplicación de la responsabilidad compartida y con un enfoque de derechos humanos”.
Este objetivo no se ha conseguido, dado que no se conoce la implementación de un plan internacional de la Cancillería, que promueva en embajadas y consulados la interacción con sociedad civil para enfrentar los problemas de cohesión social existente: Criminalización de la migración, Deportaciones express para solicitantes de asilo, recorte de servicios a migrantes, vuelos con expulsiones masivas de migrantes.
En conclusión, el reto de la Cancillería en los meses que falta es realizar las actuaciones pertinentes para cumplir con sus compromisos y los derechos de la Diáspora.
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Pie de foto: La Canciller, Yolanda Villavicencio, con el Embajador Eduardo Ávila, en Madrid, el pasado noviembre.

