
A nivel global hay diferentes percepciones sobre el 12 de octubre de 1492, día de la llegada de conquistadores al continente americano. Algunos países promueven la visión de esta fecha como “descubrimiento de América”, valorándolo como uno de los hitos más destacados en la historia mundial e inclusive renombrándolo como día de la raza, de la hispanidad.
Sin embargo, la percepción tradicional de este acontecimiento está fuertemente marcada por una visión eurocentrista, que ha condicionado la manera como se enseña, se comprende y se representa este episodio en la cultura y la historiografía occidental. De otro lado, se esperaría que la colonización europea en América sensibilizara a la sociedad, sobre la migración: resignificando históricamente el significado de las migraciones como un hecho connatural de movilidad humana.
Desafortunadamente a nivel cognitivo suceden dos cosas:
- En el sistema educativo se fortalece una visión proclive a la migración europea, destacando sus múltiples aportes y como surgimiento de una cultura occidental. Esto consolida una postura intelectual y cultural eurocéntrica que sitúa a Europa como centro y referencia de la historia, la cultura y el desarrollo humano.
Desde este enfoque, la experiencia europea se considera universal y superior, relegando a un segundo plano las realidades, logros y culturas de otras regiones del mundo. El eurocentrismo ha influido profundamente en la manera en que se narra la historia global, presentando la visión europea como la versión «oficial» o dominante. - A través de medios educativos y de comunicación formales y virtuales, se impulsa el rechazo a las nuevas migraciones que vienen del sur, generando inclusive estereotipos de criminales a los migrantes; que se convierten en sentimientos de odio que sirven de plataforma para que partidos de ultraderecha ganen elecciones.
La Resignificación del 12 de octubre de 1492:
Hay que reconocer que la expresión «descubrimiento de América» es, en sí misma, una prueba de eurocentrismo. Implica que este continente era desconocido hasta la llegada de los europeos, ignorando la presencia de numerosas civilizaciones indígenas con una rica historia y tradiciones milenarias. Desde la óptica europea que pervive en modelos educativos actuales, América aparece en la historia sólo desde el momento en que fue registrada por occidente, invisibilizando a los pueblos originarios como sujetos históricos activos.
Consecuencias del eurocentrismo en la percepción real de la historia
- Se minimiza las culturas precolombinas: Las civilizaciones como los mayas, aztecas, incas y otras, se presentan como «primitivas» o «atrasadas», a pesar de sus avanzados sistemas políticos, científicos y artísticos.
- Legitimación de la conquista: El eurocentrismo justifica la colonización y la conquista como un proceso de «civilización» y «progreso», desconociendo la violencia, el saqueo y el genocidio que sufrieron los pueblos americanos.
- Discriminación en el reconocimiento de la importancia de los nativos: Los protagonistas de la historia suelen ser personajes europeos, mientras que los indígenas aparecen como figuras secundarias o pasivas.
- El eurocentrismo ha moldeado la forma en que entendemos el llamado «descubrimiento de América», perpetuando una visión parcial y excluyente de la historia. Es fundamental revisar y cuestionar estas narrativas para construir una memoria histórica más inclusiva, que reconozca la pluralidad de voces y experiencias involucradas en este momento crucial de la humanidad.
Las Críticas contemporánea y los nuevos enfoques
En las últimas décadas, historiadores y activistas han cuestionado la visión eurocentrista, promoviendo un análisis más plural y justo del encuentro entre Europa y América. Se reivindica el papel de los pueblos originarios, su diversidad y riqueza cultural preexistente y se denuncia el impacto negativo de la colonización. Además, se impulsa el uso de términos alternativos como «encuentro de dos mundos» o «invasión de América» para reflejar la complejidad y el conflicto inherente a este acontecimiento.
Superar esta visión eurocéntrica, requiere que los gobiernos, entidades educativas y organizaciones sociales latinoamericanos; promuevan la resignificación del 12 de octubre y del proceso de conquista del continente. En tal sentido formar sobre la importancia que tenían las culturas autóctonas y la violencia que se cometió con las mismas, sin desconocer los aportes que pudieron hacer los europeos. Hay que fomentar el pensamiento crítico, cuestionando las fuentes, los relatos y los enfoques tradicionales.
Generar diálogo intercultural, facilitando espacios de encuentro y aprendizaje con personas de distintas culturas, para conocer otras formas de entender el mundo y enriquecer nuestra visión. Difundir descubrimientos y tradiciones de autores y culturas no europeas, reconociendo su valor y originalidad. Promover la investigación multidisciplinar y plural con estudios y proyectos que integren diferentes perspectivas culturales y científicas, favoreciendo la cooperación internacional y el respeto por la diversidad.
Se debe resignificar a la actual migración como un nuevo encuentro entre culturas que se ha realizado sin armas y que debe gozar de la protección de los países receptores. Esto debe visibilizar los aportes que hacen los migrantes para recambio de mano de obra pensionada, haciendo aportes a seguridad social y ocupando puestos que los residentes no hacen.

