

Por: Nathaly Lara @NathalyLaraG | José David Serrano @jds49349 | Javier Urrea @JavierUrreaC
===
La evidencia legislativa suele contar historias más claras que los discursos. Entre 2022 y 2025 del presente, la representante de los colombianos en el exterior, Carmen Ramírez Boscán, participó como autora o coautora en 112 proyectos de ley. A primera vista, este volumen podría sugerir una actividad robusta, diversa y comprometida. Sin embargo, cuando se analizan los temas de esos proyectos, la narrativa cambia: el peso de la representación política de la diáspora dentro de su gestión es sorprendentemente bajo.
Según Congreso Visible, los datos muestran que los proyectos más frecuentes en su agenda legislativa se agrupan en temas como celebraciones y honores, educación y cultura, mujer, seguridad, y ordenamiento territorial. Estos cinco temas concentran la mayor parte de su producción. En contraste, los asuntos directamente vinculados con la comunidad colombiana en el exterior, siendo la población que la eligió, representan solo una fracción marginal del total. Y esto no es un juicio subjetivo, es una constatación cuantitativa.
De los 112 proyectos, solo cinco abordan de forma directa necesidades y derechos de la diáspora:
1. Representación política de los colombianos en el exterior.
2. Institucionalización del programa Casa Colombia.
3. Uso de herramientas tecnológicas para servicios consulares.
4. Atención a víctimas de violencias basadas en género en contextos migratorios.
5. Fortalecimiento de emprendimientos de colombianos en el exterior.
A esto se suman dos iniciativas de vínculo indirecto con la migración colombiana, como es la prevención del maltrato animal en contextos migratorios y el Día Nacional de la Memoria del Insilio.
En conjunto, siete proyectos relacionados de algún modo con la migración. Eso equivale aproximadamente al 6 % del trabajo legislativo total.
Contraste
El contraste es aún más significativo cuando se observa que algunos de los temas que sí recibieron prioridad dentro de su agenda legislativa (como honores, efemérides o monumentos) acumulan más proyectos que todos los de la diáspora juntos. Esta disparidad invita a preguntarse si la agenda legislativa de la representante responde a necesidades de la ciudadanía que vive en Colombia o a la ciudadanía que vive en el exterior. Y es aquí donde emerge un hallazgo claro: la diáspora, pese a tener una curul propia, parece seguir ocupando un lugar periférico en el diseño de la política pública nacional.
Sin embargo, más allá de la responsabilidad individual, este caso revela una falla más profunda, que está relacionada con el sistema político colombiano que no integra a la migración como un tema estructural e importante. En el Congreso, las necesidades de la diáspora quedan invisibilizadas, diluidas o subordinadas a otras agendas.
Política legislativa robusta
La pregunta fundamental es cómo un país con más de cinco millones de ciudadanos viviendo fuera, con remesas que sostienen la economía y con una creciente complejidad migratoria global, aún no produce una política legislativa robusta para su población migrante.
Desde Migración Inteligente insistimos en la necesidad de leer la realidad con datos y no con percepciones. Y las cifras revelan que, pese a contar con representación formal, la comunidad colombiana en el exterior continúa enfrentando una crisis de representación. Esto no solo exige revisar el desempeño de quienes ocupan la curul, sino también cuestionar si las reglas, los incentivos y las estructuras del Congreso de la República de Colombia realmente permiten que la diáspora tenga voz en la toma de decisiones.
El reto no es solo legislativo, sino también político y cultural. Implica reconocer que la migración no es un fenómeno marginal, sino un eje estratégico para el desarrollo del país. Revisar el rol de la curul, exigir una agenda realmente centrada en la ciudadanía migrante y garantizar que los próximos años produzcan una legislación a la altura de esta realidad global son pasos indispensables para avanzar hacia una verdadera representación.
