¿Por qué votar cambio?

“La medida de la inteligencia es la capacidad de cambiar”. Albert E.

Para que una sociedad cambie debe por lo menos confluir dos cosas: la conciencia de que las cosas no van por el buen camino y la voluntad colectiva de querer cambiar. Es decir, la inconformidad hecha acción política. Cuando esto se vuelve identidad que un pueblo comulga, como es el caso de Colombia hoy y desde tan diversos espacios, se reivindica la vida; y cuando de lo que se trata es de LA VIDA DIGNA, entonces sucede lo que estamos viviendo dentro y fuera, una movilización social, por cambiar la vida y por devolver la dignidad a los y las colombianas, este anhelo se puede convertir en triunfo político en las elecciones presidenciales de mayo para cambiar la vida, porque nos identificamos con los nadies y las nadies representados en Francia Márquez, como candidata vicepresidencial.

Son muchos los hechos de degradación y menosprecio a la vida, con los asesinatos de líderes sociales, las masacres y la violencia institucional que el despertar ciudadano con la explosión social de hace un año en Colombia, sorprendió en muchas ciudades del mundo al salir a las calles masivamente, para denunciar pacíficamente el genocidio en Colombia. Miles de colombianos desperdigados por el mundo, haciendo explícitos discursos apropiados por la mayoría de la población y que se han convertido en la fuente de inspiración para las fuerzas sociales que expresan los cambios a favor de la humanidad.

Conciencia

Poco a poco se ha ido gestando una creciente conciencia en pos de este ideal, porque más grave que la precariedad laboral, existencial, social y el Covid, es la trayectoria del ecocidio y del genocidio del mundo de hoy; alejar la certitud de un futuro sin destino es lo que representa la apuesta del Pacto Histórico liderado por Gustavo Petro Urrego y Francia Márquez Mina.

Cambiar Colombia, significa la inclusión de los y las migrantes en las apuestas de desarrollo, en una Colombia potencia de la vida.

A Nuestro pueblo se le ha impuesto un destino de éxodo forzado, causado entre otras causas por una violencia endémica, en medio de unas estructuras sociales y económicas injustas que generan pobreza, miseria, desigualdad que a las mayoritarias poblaciones desposeídas presentan un futuro cruel y sin posibilidad de progreso. Esto provoca desesperanza y fuerza a buscar oportunidades en otros lugares, en donde no nos esperan.

Las políticas neoliberales rompieron todas las estructuras de la pequeña y mediana empresa asociativa y cooperativa, complementaria a las cadenas de valor en la economía del café y en la industria marroqui- nera y de manufacturas, que sostenían la economía local, todo se destruyó y el resultado fue una intensa emigración y la desintegración de las familias, en el Eje Cafetero y Valle del Cauca principalmente.

Explosión social

Es el momento y la oportunidad histórica de cambio en Colombia ya participamos del triunfo del cambio en las legislativas. Cambiar Colombia significará la construcción de las políticas públicas necesarias para un aprovechamiento de las migraciones, que hasta ahora se ha sentido abandonada por el Estado colombiano, el cual no asume la corresponsabilidad que tiene en este tema tan complejo con los países receptores.

Construir la arquitectura institucional que requiere la gobernanza de las migraciones con instancias de alto nivel que faciliten las negociaciones que se deben realizar con los países destino es otra gran tarea que requiere el concurso de los migrantes a través de sus diferentes formas de organización, implementando el Pacto Mundial de Migraciones y fortaleciendo la diáspora para decidir en políticas públicas tanto para el desarrollo del país, como para la gobernanza de las migraciones.

Inclusión

Cambiar Colombia, significa la inclusión de los y las migrantes en las apuestas de desarrollo, en una Colombia potencia de la vida. Contar con banca pública de fomento que sume al ahorro migrante, cuyas remesas con otras políticas podrían generar empresas y empleo para la familia migrante, eso sería cambiar la dependencia del país exportador mano de obra mal paga, discriminada y sin derechos. Se crearán las condiciones para un retorno digno y voluntario.

Y si la voluntad es quedarse donde hemos echado raíces nuestro anhelo seguirá siendo el disfrute de la vida, una vida digna estemos donde estemos, en donde el Estado colombiano sea garante de nuestros derechos. Son más que suficientes razones para votar y cambiar.

Somos una fuerza que pesa, en voto, pero no la usamos, nuestro desencanto en la política ante las promesas incumplidas en origen, es un lastre para participar en destino.  Esta vez ha sido distinto, doblamos nuestra participación en España bajamos la abstención al 85% que sigue siendo muy alta, el hartazgo de la sociedad colombiana es también el nuestro y deseando como deseamos la vida digna y la posibilidad de un proyecto de vida, junto a la esperanza del Cambio en Colombia nos infunden la fuerza y el compromiso con nosotros, con nuestras familias y las regiones de origen para realizar una gran movilización electoral que aumente la participación en las elecciones presidenciales,  Debemos  triplicar las cifras de participación electoral en el exterior y  ganar, pondremos en juego nuestra capacidad para cambiar.


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María Muñoz Londoño
María Muñoz Londoño
22 abril, 2022 9:25 pm

Así es y seguiremos trabajando desde el exterior, para hacer pedagogía y convertir la indiferencia de los que no quieren mirar para atrás , en solidaridad y camaradería porque un pueblo unido puede lograr el cambio en un país , porque entre todos seguiremos dando a conocer a todo el mundo lo que está sucediendo en este momento, luego contaremos el cambio , seguro será lento pero efectivo, gracias Yolanda por tu empeño, y por tu trabajo

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