
Dentro del seguimiento de avances en políticas públicas ad portas de terminar el gobierno, resulta importante analizar ¿Qué ha pasado con la participación efectiva de los connacionales? El tema es relevante porque además de haber sido interés del gobierno que culmina en agosto de 2026, es uno de los objetivos de la ley actual de política integral migratoria, PIM.
Valga recordar que la participación efectiva de la diáspora se define como la vinculación activa de los connacionales en la formulación y ejecución de políticas públicas que les beneficien. Esto incluye la política integral migratoria (PIM) que busca promover una migración segura y regular, así como mejorar la calidad de vida de los migrantes. La ley 2136 de 2021, define lineamientos para la PIM, que incluye la participación de la ciudadanía en los procesos de formulación y evaluación de políticas migratorias.
Además, se enfatiza la importancia de la integración sociocultural de los migrantes, así como la creación de espacios de encuentro y participación comunitaria para abordar sus necesidades y derechos. Por ello. analizar la participación efectiva de connacionales implica contrastar que ha pasado en dos contextos:
1. En los procesos de democracia representativa:
Es la participación de la diáspora en elecciones, donde se pueda votar por personas ante diferentes instancias: Representante a la cámara por los colombianos en el exterior, delegados a la mesa nacional de migraciones, Representantes a la mesa de víctimas de colombianos en el exterior.
2. En los procesos de democracia participativa:
Es la participación de connacionales en espacios de análisis de problemas y ejecución de proyectos y acciones en favor de la diáspora como son las mesas de trabajo. En Democracia participativa tienen competencias en promover mesas de trabajo: Los consulados, Colombia Nos Une, Escritorio de víctimas.
En general con estos marcos jurídicos y operativos se ha buscado incluir a colombianos en el exterior en la construcción de políticas públicas, la gestión de sus derechos y la representación de sus intereses, no solo en trámites, sino en procesos consultivos y electivos. En esta primera columna se hará diagnóstico de aspectos relacionados a la participación efectiva en el marco de la democracia representativa.
La negativa de ampliar curules por el congreso evidencia la baja incidencia política que han tenido representantes y la poca importancia que se da a la diáspora en el congreso.
Diagnóstico situacional de la democracia representativa
La curul internacional en el congreso para los colombianos en el exterior
La importancia de la población en el exterior es comparable a la de varios departamentos. Hay más de 6 millones de connacionales fuera del país, equivalente al 8% de los colombianos.
Sin embargo, solo cuenta con 1 curul, equivalente al 0,338 % del Congreso. Por ello, se han presentado proyectos de ley alegando que existe una subrepresentación que impide una representación real y efectiva. Se sustenta, que la anomalía se puede corregir, dando al menos dos curules en el congreso y dos en cámara, pero no han sido aprobados alegando temas presupuestarios.
La negativa de ampliar curules por el congreso evidencia la baja incidencia política que han tenido representantes y la poca importancia que se da a la diáspora en el congreso. Organizaciones de colombianos en el exterior han documentado episodios de ineficiencia, desconexión con la comunidad y disputas políticas que han debilitado la confianza en la figura del representante exterior.
De otro lado, hasta ahora los representantes elegidos no han designado un delegado por país para promover la comunicación y cohesión social con la diáspora ubicada en diferentes partes.
En el caso de la actual representante Karmen Boscán, se crearon muchas expectativas por su perfil sensibilizado: mujer, indígena, victima, activista y la fuerte base social con la que contaba como es la existencia de miles de lideres en todo el mundo del pacto histórico. Desafortunadamente este capital no lo aprovechó para integrar a connacionales.
Mesa Nacional de Migraciones
Ha sido positivo iniciar en 2025, la elección de delegados y apertura de la Mesa Nacional de la Sociedad Civil para las Migraciones (MNSCM) de Colombia, proceso que estaba estipulado hace muchos años en dos leyes; lo más reciente la Ley 2136 de 202 y la Resolución 2996 de 2024 del Ministerio de Relaciones Exteriores. Este espacio de participación ciudadana permite agrupar a colombianos en el exterior, retornados y migrantes regulares en el país, para incidir en la política migratoria colombiana a través del Sistema Nacional de Migraciones.
El aspecto negativo es que debido a la falta de promoción de las elecciones y ausencia de alfabetización digital, hubo poca votación para la mesa. Ello, aunque la resolución en mención dictaminaba en su articulado, que las embajadas y consulados por diferentes medios difundirían el proceso.
Se observa discriminación en el formato digital de inscripción, al excluir dentro de los grupos de enfoque diferencial a las personas con discapacidad. No se ha difundido por la base de datos de migrantes inscritos en la mesa, los correos de los representantes para facilitar por Cancillería formalizar la conexión de los connacionales con los mismos.
Representante de víctimas en el exterior
El impacto real de un representante es limitado, al no existir una estructura de mesa de víctimas en el exterior o instancias regionales o locales como pasa en Colombia, lo que dificulta la cohesión social e interacción. Esto se agrava cuando el representante de víctimas no ha designado voceros suyos por países que integren propuestas y se las deriven.
Los recursos son insuficientes: No hay presupuesto para giras, reuniones presenciales o equipos de apoyo, la participación depende de conectividad y voluntariado. Hay Fragmentación organizativa: Las organizaciones de víctimas en el exterior están dispersas y con niveles desiguales de articulación. Hay Baja incidencia política, la agenda del exterior suele quedar relegada frente a las prioridades internas del país.
En conclusión, para hacer alcanzar la participación efectiva de connacionales en los contextos de la democracia participativa, se requiere que las personas elegidas nombren delegados en diferentes países para recoger propuestas y derivarlas. Y Se implementen matrices de cohesión social.

