
La Embajada de Colombia celebró, el pasado 3 de octubre, el 30 aniversario de las relaciones diplomáticas entre Colombia y Andorra con un acto cultural que destacó la vitalidad y la riqueza artística del país. La jornada, realizada en el centro comercial Illa Carlemany, reunió a un amplio grupo de personas que disfrutaron de la presentación de la Fundación Tchyminigagua, como parte la Estrategia de Diplomacia Cultural de Colombia.
El evento, organizado por la Embajada de Colombia en España, contó con la colaboración del Gobierno de Andorra y la presencia de la ministra plenipotenciaria María Andrea Torres Moreno. Durante su intervención, la ministra plenipotenciaria resaltó el carácter transformador del arte y el compromiso del Gobierno colombiano con la diplomacia cultural: “La Fundación Tchyminigagua se dedica a dar oportunidades artísticas a jóvenes en condiciones de vulnerabilidad.
Cuando hablamos de cultura, hablamos también de inclusión y de futuro. Esta es una muestra de cómo el arte colombiano puede ser motor de cambio social y embajador de nuestros valores en el mundo”, afirmó Torres Moreno.
Diplomacia Cultural
La participación de la Fundación Tchyminigagua, dirigida por Venus Albeiro Silva, se enmarca en la Estrategia de Diplomacia Cultural liderada por la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, cuyo propósito es proyectar la diversidad cultural del país como herramienta de diálogo, desarrollo y construcción de paz.
Desde su trabajo en la localidad de Bosa (Bogotá), la Fundación impulsa procesos de transformación social a través del arte, ofreciendo alternativas de vida a jóvenes de entornos vulnerables. Su experiencia demuestra cómo la cultura puede generar cohesión, esperanza y desarrollo comunitario.
La Estrategia de Diplomacia Cultural es una herramienta del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia para apoyar el logro de los objetivos de política exterior del Estado colombiano, con esta celebración, la Embajada de Colombia reafirma su compromiso con la Diplomacia Cultural como eje fundamental de la política exterior del país, promoviendo la cooperación, el respeto a la diversidad y la participación de las comunidades como protagonistas del cambio.
