
Por: Nathaly Lara | José David Serrano | Javier Urrea
Un aspecto fundamental para el ejercicio de los derechos de las personas migrantes en los países de acogida es contar con una misión consular a su alcance. Los consulados son el enlace entre la ciudadanía en el exterior y la administración pública de los Gobiernos de sus países.
En términos legales, las misiones consulares tienen a su cargo garantizar el ejercicio de derechos de los nacionales en el extranjero, facilitar el acceso a servicios del Estado (en materia de trámites legales y registros), representar al mismo Estado en el extranjero, fomentar el comercio, la cultura y la cooperación entre países, facilitar la participación política en el exterior, y brindar atención y asistencia humanitaria en casos de emergencia.
El Servicio Exterior colombiano cuenta con una red de 208 instituciones representantes en el exterior, divididas en 113 consulados generales, consulados y oficinas consulares; y 95 misiones diplomáticas, compuestas por embajadas y representaciones ante organismos multilaterales. Algunos países cuentan con una presencia más fuerte del cuerpo consular colombiano.
Tal es el caso de Estados Unidos, con 14 consulados, Venezuela, España y Ecuador, cada uno con 7 consulados, y Chile, que tiene la presencia de 4 consulados colombianos. En el caso de España, Colombia cuenta con consulados en las ciudades de Madrid, Barcelona, Bilbao, Palma de Mallorca, Valencia, Sevilla y Las Palmas de Gran Canaria.
Acompañamiento
Migración Inteligente ha consultado fuentes acreditadas para entender mejor el funcionamiento del sistema consular colombiano. Las fuentes revelan, en consonancia con las disposiciones legales, un trabajo importante en torno a los trámites de ciudadanos frente a la institucionalidad colombiana. También es importante señalar el trabajo que realizan los consulados frente a asuntos de protección social.
En este aspecto, cabe destacar la atención a personas víctimas de la violencia en Colombia y solicitantes de asilo; el acompañamiento a personas en la restitución o protección de derechos como el de la educación, a la integridad, a la salud o al trabajo; la prevención y mitigación de dinámicas de explotación sexual o laboral; la vigilancia al respeto de los derechos de personas implicadas en procesos penales o en procesos de deportación y expulsión; o la facilitación de gestiones por causa de muerte en el extranjero.
Los consulados también tienen la capacidad de acompañar a las personas en asuntos de gestión de temas familiares, como la protección de derechos de menores, la intervención legal en casos de violencia intrafamiliar, matrimonios serviles, o procesos de restablecimiento de contacto familiar, entre otros.
