
Son tiempos de xenofobia y discriminación institucionalizada contra la migración con “cacería de migrantes” y por eso es ahora cuando más se necesita impulsar la cohesión social, que puede definirse como: el «pegamento” que mantiene unida a la sociedad, en medio de sus diversidades o el conjunto de factores que integran a la sociedad en general o a un colectivo específico como la migración.
Ella se consolida cuando las personas tienen sentimiento de pertenencia a un proyecto común, con relaciones sólidas y buena interacción. El caso de la migración es especial porque necesita cohesión en 3 escenarios: Consigo misma, con las personas de las regiones de acogida y con la comunidad-familia del país de origen. De allí la importancia de incentivar su integración con la comunidad de acogida para que aprenda de modos y costumbres diferentes, sin abandonar las propias. A su vez, mantenga los lazos con su entorno familiar y social de donde proviene.
Existen muchos factores, que inciden en los niveles de cohesión, pero entre los más importantes están:
1. La armonización de las relaciones sociales,
2. La búsqueda de igualdad dentro de la diversidad,
3. Conectividad unidad,
4. Las emociones de los integrantes del grupo.
Estrategias integrales para fortalecer la cohesión social y la convivencia armónica para construir comunidades inclusivas y resilientes.
La armonización de las relaciones sociales:
Se debe dar formación a la diáspora para fortalecer la convivencia con la sociedad de acogida. Esto se logra con espacios de encuentro y dialogo entre personas migrantes y comunidades locales, que ayuden a sensibilizar a la población en general sobre la diversidad socio cultural, dialogo intercultural para crear puentes, reducir prejuicios, potenciar la vida comunitaria.
El camino es fomentando actividades como: Talleres, foros, actividades culturales, festivales para socializar las distintas tradiciones, crear puentes, Intercambios culinarios, ferias multiculturales, proyecciones de cine internacional y círculos de lectura de literatura global.
La búsqueda de igualdad dentro de la diversidad:
Se consigue con la colaboración conjunta entre consulados, entidades locales y ongds de migrantes; coordinando programas colaborativos para guiar a los migrantes en ámbitos como: Desarrollo humano, regularización, trámites administrativos, salud, educación, empleabilidad, justicia, y redes de apoyo emocional.
Con este acompañamiento se fomenta relaciones de confianza, sentido de pertenencia, se ayuda a superar las barreras iniciales y facilitan garantizar el acceso igualitario a los servicios mencionados. De esta forma se previenen la discriminación, marginación, exclusión social y promueve la igualdad. Si existe una lengua regional diferente al castellano es importante fomentar el bilingüismo para impulsar el respeto, la visibilización de las lenguas de origen, el reconocimiento de la diversidad.
Es perentorio formar en temas como: la discriminación, la xenofobia, los discursos de odio, la igualdad de trato, mecanismos de denuncia accesibles. Se requiere incentivar campañas educativas en medios de comunicación, realizar sensibilización desde edades tempranas en entidades educativas, con actividades que promuevan la empatía y la convivencia transformando percepciones y comportamientos.
En empleabilidad consolidar programas de inserción laboral de migrantes a través de capacitación, reconocimiento de títulos y competencias, intermediación laboral y microcréditos para emprendimientos.
Esto fomenta la autosuficiencia y la contribución activa al desarrollo local. Es vital sensibilizar a empleadores y sindicatos sobre el valor de la diversidad y la no discriminación en el entorno laboral para prevenir la explotación y el abuso.
Recordar que trabajar en conjunto maximiza recursos, multiplica el impacto y garantiza respuestas sostenidas en el tiempo.
Conectividad – unidad:
Es necesario promover la vinculación de migrantes en espacios donde se tomen de decisiones como: consejos vecinales, asociaciones civiles, actividades de voluntariado, poder legislativos y ejecutivo. Todo esto fortalece el capital social comunitario y las voces migrantes están representadas, escuchadas, y sus intereses – talentos son aprovechados en beneficio común.
En medios formales y alternativos: de Comunicación se tienen que difundir narrativas de historias positivas de migrantes que destaquen sus aportaciones y combatan estereotipos para crear una sociedad más abierta y solidaria.
Con el fin de generar respuestas integrales e innovadoras a los desafíos de la integración y contra la xenofobia se deben fortalecer:
– Las capacidades locales
– Las mesas de trabajo interinstitucionales
– La investigación aplicada sobre migración y cohesión social
– El intercambio de buenas prácticas internacionales
– La articulación entre gobiernos, sociedad civil, academia y sector privado.
Recordar que trabajar en conjunto maximiza recursos, multiplica el impacto y garantiza respuestas sostenidas en el tiempo.
Las emociones de los integrantes del grupo:
Las personas migrantes se enfrentan a duelos migratorios, traumas y estrés derivados de procesos de adaptación o experiencias previas difíciles. Es importante, brindar acceso a servicios de apoyo psicológico, grupos de contención, atención en salud mental y programas de bienestar emocional para su integración plena.
Crear espacios seguros donde compartir experiencias y recibir atención profesional ayudan a fortalecer la resiliencia y el sentimiento de acogida.

