




















La marca colombiana desembarcó en la capital española para presentar oficialmente sus tres primeras colecciones en la Tamara Kreisler Gallery, en el marco del Madrid Design Festival 2026 y su ruta de Open Studios.
No gender, no season, no age
La cestería ancestral del altiplano cundiboyacense colombiano da un paso firme hacia el diseño contemporáneo. Más que accesorios, La Ciénaga propone piezas que encarnan una visión de moda consciente: diseño atemporal, producción responsable y respeto por la herencia artesanal latinoamericana. Bajo el lema “No gender, no season, no age”, la firma reivindica objetos sin etiquetas ni caducidad, pensados para trascender tendencias y acompañar distintos estilos de vida.
Sus cestos —versátiles, estructurales y sofisticados— dialogan entre la tradición y el lujo contemporáneo, reinterpretando técnicas ancestrales desde una mirada actual. Todo bajo el concepto #CriolloChic, una declaración estética que celebra la identidad, el mestizaje cultural y el valor de lo hecho a mano.
La tradición a la moda
La Ciénaga lleva la tradición a la moda y convierte la sostenibilidad en una declaración de estilo. Sus piezas -market baskets o cestos artesanales hechos a mano en fibra reciclada de PVC- son únicas, numeradas y concebidas para perdurar. No existen dos iguales. No responden a tendencias ni estaciones, sino a una forma de utilizar los objetos desde la identidad y el respeto por su origen.
Detrás del proyecto se encuentra Silvana Bonfante, antropóloga colombiana, con más de quince años de experiencia en diplomacia cultural, cooperación internacional y producción de proyectos culturales.
Bonfante decide trasladar su conocimiento del patrimonio y la cultura material al diseño, entendiendo el objeto artesanal como una herramienta de intercambio de saberes, y posicionamiento cultural.
“La Ciénaga no es sólo una marca de objetos bellos o utilitarios; es una nueva forma de repensar el consumo y el lujo desde el respeto, la memoria y la sostenibilidad. La Ciénaga es identidad y propósito”, explica Silvana Bonfante.
