
Las elecciones realizadas entre el 2 y el 8 de marzo evidenciaron un agravamiento de los problemas de organización electoral para los colombianos en el exterior, especialmente en Estados Unidos y Madrid. Diversos partidos y colectivos denunciaron irregularidades ante la MOE, la Registraduría, la Procuraduría y la Fiscalía.
1. Problemas principales identificados
Largas filas, desorden y mala gestión del flujo de votantes, generando congestión y tensiones. Falta de aplicación de acciones afirmativas para personas con discapacidad en protocolos de ingreso, asistencia y acompañamiento en el cubículo. Escasez de personal y jurados, lo que obligó a convocar jurados incluso durante los días de votación y a que organizaciones sociales colaboraran improvisadamente.
Proselitismo partidista en zonas cercanas a los puestos de votación, lo que generó discusiones entre votantes sobre si estaba permitido o no. En varios casos tuvo que intervenir la policía. Espacios de votación demasiado pequeños, afectando la privacidad del voto. Material electoral incompleto o mal distribuido. Jurados con capacitación insuficiente, lo que afectó el diligenciamiento correcto de formularios E-14. Se reportaron errores en la transmisión de datos, falta de conectividad y demoras en el cierre de mesas.
Algunos ciudadanos y colectivos denunciaron que los resultados preliminares no coincidían con lo observado en mesas locales, especialmente en consulados con alta afluencia. En redes sociales la actual representante de la curul internacional, hizo denuncias de inconsistencias entre el número de votantes registrados y los votos contados. Se ha señalado que el conteo favorecía a ciertos partidos, lo que ha intensificado la polarización política
2. Consecuencias y percepciones
El proceso fue descrito por muchos como caótico. Las fallas reflejan una ausencia de planificación previa y una falta de aprendizaje organizacional por parte de los consulados. La falta de mesas de trabajo efectivas con sociedad civil y partidos impide corregir problemas históricos.
Es preocupante que tras décadas de votaciones se repitan problemas que inclusive se han intensificado por la polarización, visibles en numerosos videos en redes sociales. Algunos vecinos de zonas donde se votó entre semana expresaron molestias por las discusiones y aglomeraciones.
No se impulsó a través de este tipo de mesas una agenda conjunta de divulgación del proceso electoral. Ni se divulgo sobre el proceso de forma suficiente por medios como periódicos colombianos en España.
3. Implicaciones principales
Afectación a la imagen internacional del país: La mala gestión electoral y el proselitismo partidista en espacios públicos generan conflictos y discusiones que incomodan a los vecinos. Esto deteriora la percepción del país en el exterior. Según la Convención de Viena, las embajadas y consulados tienen la responsabilidad de proteger la imagen del Estado que representan.
Desincentivo a la participación: Los problemas logísticos, las filas extensas y la falta de claridad desmotivan a los votantes. Aunque 1.250.846 colombianos estaban habilitados para votar en el exterior, la participación fue solo del 19,13%, la existencia de estas fallas puede desestimular más.
Debilitamiento del peso electoral de España: España, especialmente Madrid, concentra más de 255.000 votantes habilitados, siendo el país con mayor peso electoral fuera de Colombia. Cualquier falla logística allí afecta de manera desproporcionada el voto exterior.
Percepción de falta de garantías: Las denuncias de organizaciones y ciudadanos erosionan la confianza en el proceso electoral. La sensación de desorden y falta de control mina la legitimidad del sistema.
Desvalorización del aumento reciente en la participación: En 2026 hubo un incremento de participación respecto a 2022, impulsado por la movilización ciudadana. Sin embargo, la mala organización opaca este avance y puede revertirlo.
Impacto negativo en la representación política: La curul de los colombianos en el exterior depende directamente del nivel de participación. Si votar se percibe como difícil o poco confiable, la representación de la diáspora se debilita aún más. Actualmente, solo una quinta parte de los colombianos fuera del país está habilitada para votar, lo que ya limita su influencia.
4. Propuestas de solución
Mejor selección de los lugares de votación: Elegir espacios amplios que garanticen privacidad, accesibilidad y manejo adecuado del flujo de votantes.
Coordinación con autoridades locales sobre el proselitismo: Notificar a las entidades que otorgan permisos para stands o carpas que, por razones de orden público y seguridad, no debe permitirse proselitismo político en zonas cercanas al puesto de votación durante el proceso electoral.
Creación de una mesa de participación democrática: Integrada por consulados, partidos y sociedad civil. Objetivos: Identificar problemas recurrentes, Establecer compromisos para evitar proselitismo en zonas aledañas, Diseñar soluciones conjuntas y mecanismos de seguimiento, Fortalecer el aprendizaje organizacional para evitar repetir errores.

