¡Nos tocó liderar el cambio!


Esta frase resume el dolor y el coraje de los jóvenes y votantes de la Coalición Colombia de Fajardo, Claudia López y Robledo. Les votaron y esperaban que estuvieran a la altura de la decisión histórica que hoy debemos tomar los y las colombianas tomando partido contra la corrupción, por justicia, por la verdad y la paz.

Como dicen los jóvenes. De la Calle con 72 años, Fajardo con 62 y Robledo con 68 viven cómodamente y así terminaran sus días, con pensión asegurada. Ellos no vivirán las consecuencias de su mezquina decisión.

Todos ellos dijeron en campaña que votarían por el que ganará, pero a la hora de la verdad cuando ha sido Gustavo Petro, quien disputará la segunda vuelta, a pesar del mayúsculo fraude, han traicionado a su electorado que entre otras cosas les voto, porque creyeron que el programa que defendían lo hacían con convicción, pues diferencias de fondo en apariencia no había, con la Colombia Humana, más bien todos fueron copiando el programa.

Entonces, ¿por qué no votar en la segunda vuelta por Petro? Cómo puede haber tanto cinismo en decir que son ciudadanos común y corrientes y que su decisión no cuenta, si han sido líderes de una coalición que movilizo una opción de un centro que ya sabemos NO EXISTE, porque al votar en blanco ejercen una neutralidad que por responsabilidad política y decencia con su electorado no deben hacer, porque no da igual votar por Duque que por Petro, sus palabras son huecas.

Es más, están faltando a su palabra, a su electorado y a quienes defendemos PRIMERO COLOMBIA, porque Claudia López escenificó un encuentro con Ángela María Robledo y Clara López, el viernes antes de la primera vuelta para decir que unirían fuerzas y apoyarían sin titubeos a quién ganará. Mucho cálculo electoral y poca ética para jugar con la emoción del electorado cuando se estaba tan seguro de que remontaban y ganarían, al no ser así hacen todo lo contrario, coherencia ninguna al actuar igual que los que los de siempre. Con su decisión quieren entregar el país a Uribe y abandonan a sus votantes.

Tiene más pecado su decisión, porque saben que si gana Uribe/Duque acabará con los acuerdos, saben que están todos unidos contra Petro para continuar saqueando el país y saben que es una histórica oportunidad que se vive cada 50 años, para cambiar la historia de ignominia del país. ¿Entonces porque votar en blanco?

De la Calle ha tenido un resultado que se esperaba; sin desconocer su capacidad de negociador y su convencimiento en la paz, ha terminado no solo en la derrota electoral, sino en una derrota moral. Al votar en blanco ha tirado por la borda todo su prestigio y esfuerzo en los largos años de trabajo en que se negoció el acuerdo.

Él sabe que si gana Duque volvemos a entrar en una era de guerra, entonces ¿por que lo hace? Repetía una y otra vez que Duque haría trozos la paz. Así el partido liberal en vez de tener una posición de dignidad en su lecho de muerte, deja que Gaviria entregue el cadáver del partido al Uribismo. Pienso en los tantos liberales que creyeron en De la Calle y hoy se sienten y se ven traicionados.

Todos ellos saben que la historia los juzgará, nosotros tenemos la convicción, la coherencia la generosidad y vamos a afrontar el reto histórico de cambiar Colombia, sencillamente porque nos tocó este tiempo. Gustavo Petro, es sólo el instrumento para una sociedad que se cansó, que despertó y que no se resigna. Quiere otros ideales, por ello los jóvenes no conciben votar en blanco y han tomado conciencia para liderar el cambio. No dejaremos en blanco la paz, tenemos la segunda oportunidad como estirpe para no vivir otros cien años de soledad. Esa oportunidad llegó el 17J.


Columnista Yolanda en escolombia


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