Colombia: Retos con las nuevas generaciones de migrantes


Los menores de edad son el colectivo migrante más sensible porque su viaje transnacional sucede en un periodo de construcción de su identidad y personalidad. En la mayoría de los casos este viaje ha sido decisión de otras personas mayores como sus padres e implica desconectarse de la red familiar y social primaria.

A estos menores de edad se les denomina comúnmente “migrantes de segunda generación”. Es un colectivo motivo de análisis por la vulnerabilidad que tiene su desarrollo psicosocial. Este dependerá del proceso de adaptación transcultural. Se supone que la misión de los mayores debe ser que los menores asuman que hacen parte de dos culturas de las cuales deben tomar lo mejor. Sin embargo, en la praxis muchos sufren un gran shock cultural cuando no terminan sabiendo de dónde son.

El primer reto que se enfrentan es a su estatus legal, unos podrán llegar a ser nacionales del país receptor, otros mantendrán su condición de extranjeros. Los hijos de migrantes tienen en el medio educativo un entorno socializador con la nueva cultura y entre sus retos deben aguantar el acoso que sufren de nativos que se burlan de sus problemas de adaptación con la lengua y costumbres locales.

La situación ambivalente de ser “de un lado y del otro”, hace reflexionar si es conveniente la etiqueta de “migrantes de segunda generación” e invita a llamarles “nacionales de nueva generación”.

Los nuevos migrantes son espejo del entorno en que se desarrollan. Heredan los temores y seguridades de su familia. Se convierten en los primeros beneficiaros de la prosperidad de mejoras económicas, sociales, culturales y arraigo de sus predecesores.

En muchos casos, la migración puede ser la causa o efecto de las crisis familiares y que éstas se desunan y conviertan familias monoparentales. La separación física que genera la migración puede resultar definitiva. Con todo ello, el tipo de integración entre progenitores y el entorno familiar afecta el grado de asentamiento del nuevo migrante.  En la primera generación pasar de la categoría de inmigrante hacia la de miembro de una comunidad étnica, sucede en medio de tensiones.

Las estrategias de sobrevivencia cultural se aplican haciendo chocar su cultura de origen con la sociedad de acogida. Seguidamente, la segunda generación crece y convive con el proceso de adaptación y redes socio familiares de la primera. Busca continuidades y rupturas con relación a la primera generación con las lógicas diferencias de tiempo y espacio.

Está influida por un modelo social (nueva sociedad), mercado laboral, sistema educativo, pero sin olvidar los modelos de valores y representaciones de la primera generación. De allí que desde la primera generación se debe transmitir a las siguientes: La integración de culturas, tener como objetivos ser bilingüe en idiomas, alimentación etc.. Hacerse conscientes que los valores como el amor, solidaridad, respeto, liderazgo, ética deben reforzarse partiendo de las mejores enseñanzas que aporten las dos culturas. Con ello se pueda conseguir un mayor desarrollo humano o un mejor bienestar en empleo salud, educación y vida en general.


Columnista Julian Castrillon en escolombia


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